Agradecimiento



Espero no defraudaros con mi contenido si me tomo la libertad de dedicar unas palabras a alguien especial en una de mis entradas. Es algo que necesito para que, lo que siento, nunca se pierda. 
No os preocupéis porque, como ya dije, este blog no será un 《me, mi, conmigo》.


  Carta a J.

  Querido y narcisista "morenazo de ojos claros", que te paseabas cual jefe con las manos en la espalda y siempre siempre siempre estabas en lo correcto y nunca nunca nunca hacías nada incorrecto, tengo unas palabras guardadas para ti antes de que te olvide por completo.

  Te he detestado en más de un par de ocasiones, una vez he sentido ganas de alejarme de ti, otra de contestarte de muy mala manera...y, en contraste, he sentido celos cuando hablabas de esa chica.

  Sí, porque a pesar de todo y de que sabía que nuestro tiempo viéndonos sería corto, me ha dado para imaginar de sobra algo entre nosotros. 
Quizá se hubiera conseguido, pero faltaban más miradas y más palabras.

  Realmente estábamos bastante separados y tú, cuando te acercabas, apenas alcanzabas a oír o entender mis insinuaciones y yo...no estaba a la altura de responder con avidez a tus comentarios.

  Descubrí algo de ti que me sorprendió. Creo que es cierto, pero aún así, mi cabezonería es tal que o lo descubría por mi misma, o conseguía algo entre nosotros.

No fui eficiente.

  ¿Qué hubiera pasado si yo, en vez de estar con mi amiga, hubiera estado contigo todo aquel tiempo?

  Me da igual todo esto porque ya es pasado, mas no quería dejar pasar la oportunidad de darte las gracias.

  Gracias por valorar mi trabajo y esfuerzo cuando antes no lo hicieron. Gracias por defenderme. Fue una simple frase, pero significó un mundo para mí y tengo que contenerme para que no se me escapen las lágrimas y se deslicen por mi mejilla.

"Ella lo está haciendo bien"

  Solo estuve un día junto a ti y tengo que estarte agradecida. ¿Qué habría pasado si nos hubiéramos juntado más de un día? Eso no dependía de nosotros, pero fui yo la que hizo posible que al menos uno estuviera a tu lado. 

  Me supo a poco.

  También me gustaría preguntarte qué pensabas sobre mí cuando me clavaste un par de veces (al menos las que te vi) esa intensa mirada en los desayunos. Tienes unos ojos muy bellos, aunque esto ya te lo dije. Y quería sostenerte la mirada, pero soy una cobarde y había más personas.
Siempre estábamos rodeados. ¡Así no había manera de intentar nada! Maldigo esa situación.

  ¡Ah! Y gracias de nuevo por apartarme ese ficus. Sé que fuiste tú porque te vi allí cuando me quejé en silencio porque las ramas de esa planta me estorbaban el paso. Cuando regresé de nuevo, estaba volteada y el camino libre. Agradezco y aprecio ese gesto...
Al igual que aquella vez que me llevaste a ver el nido de gorriones y me agarraste suavemente los brazos para moverme y pudiera verlos mejor...Pero después no me quitabas las manos de encima. Empecé a pensar más en ese acto que en las aves.

  Te hacías bastante el duro y el fuerte, pero supe entender que también velabas por las personas...A tu manera y en silencio, aunque esos gritos de ánimo y elogios hacia mi persona en voz alta no se me olvidan.

  Me consideras una persona con un gran corazón y te quiero por ello.

  ¿Sabes la verdad de todo esto? Que realmente no me importabas tanto, solo necesitaba algo con lo que distraerme y ocupar mi mente. Por esto me es tan fácil soltarte, pero sin dejar de apreciar tu lado bueno y lo que pensabas sobre mí. 
Gracias.💝

  Por último, decirte sonriente que sé que te parecí adorable en bastantes ocasiones y que te quedaste con ganas de haberte relacionado más conmigo después de esa conversación final. Tanto, que nunca me dijiste adiós, sino: Nos vemos la semana que viene.

Con cariño: "la pipilastru"


Comentarios

Entradas populares de este blog

Los personajes grises

El libro de Dalas: La Tinta, más allá de la magia

El blog